Se fue demasiado pronto, sí. Apenas 66 años. Pero una obra como la suya no se construye ni en dos siglos. Para el mundo, desde el arco que empieza en México y termina en California, partió mucho más que un gran artista popular: partió un prócer.

Se fue demasiado pronto, sí. Apenas 66 años. Pero una obra como la suya no se construye ni en dos siglos. Para el mundo, desde el arco que empieza en México y termina en California, partió mucho más que un gran artista popular: partió un prócer.


